El Stula Sharira, o cuerpo físico, es el vehículo mediante el cual habitamos el plano material. En la constitución septenaria, representa el aspecto más denso y tangible de nuestra existencia, el avatar que nos permite experimentar la vida en este planeta. Es el vehículo por el cual los otros "principios" pueden expresarse durante nuestra estancia en la tierra.
Nuestro cuerpo físico está intrínsecamente conectado a los ciclos de la tierra, por tanto debe ser cuidado, respetado, nutrido y honrado. Pues Así como ningún constructor podría realizar un buen trabajo si estuviera usando, una herramienta en malas condiciones, asi mismo nuestro ser real, nuestro ser interior, el verdadero, no puede hacer un trabajo eficaz en el plano físico, si el instrumento mediante el cual se realiza ese trabajo está dañado, estropeado, agotado, enfermo por cualquier hábito que dañe la vida física.
Para explorar este cuerpo, de una manera dinamica vamos a hablar un mito ancestral de los pueblos mapuches de Sudamérica. A través de la leyenda de Nguenechen, el espíritu creador y protector de la naturaleza y los seres humanos, para los mapuches los cuerpos físicos no solo están hechos de los mismos elementos que la naturaleza, sino que también están conectados con el equilibrio de toda la creación.
El Mito de Nguenechen: El Espíritu de la Tierra
En la cosmovisión mapuche, Nguenechen es uno de los seres mas importante, una deidad que representa el ser supremo, a la Madre Tierra, la naturaleza y el ciclo de la vida. Este espíritu se manifiesta en todos los elementos naturales de la creación: los ríos, las montañas, los animales y, por supuesto, los seres humanos.
Según la tradición el espíritu Ngenechén es quien llevó a los primeros ancestros de los mapuches al lugar que hoy habitan, es él quien está a cargo de dirigir el destinos humanos hacia el buen camino, es quien los protege, e inspira al pueblo mapuche a que siga las leyes y tradiciones qu se basan en el cuidado y la armonía entre la naturaleza y los seres humanos. Su energía sostiene la vida en cada ser, a través de la tierra, el agua, el aire y el fuego, elementos que permiten la vida de nuestro cuerpo fisico
Una antigua leyenda cuenta que, al inicio del tiempo, Nguenechen formó los cuerpos humanos con arcilla de la tierra, agua de los ríos y aliento de los vientos. Desde entonces, la humanidad depende de estos elementos para mantenerse en pie, pues los lleva adentro, Los mapuches consideran que el equilibrio del cuerpo físico es reflejo del equilibrio que mantenemos con la naturaleza. Si la tratamos con respeto y cuidamos de sus elementos, nuestro cuerpo físico se mantendrá sano. Pero si descuidamos, abusamos, maltratamos, nuestras vidas y cuerpos también se verán afectados. Pues Es una constante retroalimentacion un flujo armonico de energia que sostiene la vida y permite un funcionamiento optimo en todos los entornos.
El Stula Sharira es el cuerpo que nos conecta directamente con el mundo material. Está hecho de los mismos elementos que la naturaleza y responde a los mismos ritmos y ciclos.
Nuestras células vibran con la misma energía que las montañas y los ríos, y nuestra salud física depende de nuestra relación con el entorno. Este cuerpo, aunque denso y material, es un reflejo de todo lo que ocurre a nivel espiritual, mental y energético.
La leyenda de Nguenechen nos invita a recordar que, al cuidar nuestro cuerpo, también estamos cuidando a la Madre Tierra y al cuidar a madre tierra tambien estamos cuidadndo a nuestro cuerpo. El equilibrio interno y externo son inseparables. El estado de nuestro cuerpo físico puede ser un espejo del estado de la naturaleza que nos rodea, y viceversa.
Ejercicios Prácticos: Conectando el Cuerpo con la Tierra
Para integrar este conocimiento sobre el Stula Sharira en nuestra vida cotidiana, quiero compartir algunos ejercicios prácticos que nos ayudarán a conectar con nuestro cuerpo físico de manera mas consciente y profunda:
Caminar Descalzos en la Naturaleza: Un ejercicio maravilloso para conectar el cuerpo físico es el enraizamiento o grownding caminar descalzos. Esto puede hacerse sobre pasto, arena o tierra. Este simple acto permite que los pies, nuestros primeros puntos de contacto con el mundo físico, absorban la energía de la tierra. A medida que camines, concéntrate en las sensaciones de tu cuerpo y siente cómo el poder de la tierra sube por tus pies y como si fueran las raices de un gran arbol enraizado entra la energia por tus piernas, caderas, columna, hombros, cuello, cabeza dándote estabilidad, vitalidad, fuerza.
Purificación del cuerpo físico a través del agua. Puedes tomar un baño ritual en un río, lago, en el mar o simplemente en la ducha, y mientras el agua cae por tu cuerpo imaginas que se lleva toda la energia negativa, que esta saturando mi cuerpo pensamientos, situaciones, experiencias, las lava y visualizas como todo eso sale de ti y se va, fluye con el agua, puedes hablar con el agua, intencionarla, dando la orden con amor de que limpie todo aquello que ya no sirve y renueve tu energia tambien puedes frotar un poco de sal marina fina, suavente para no hacerte daño. La sal es un cristal que absorbe las toxinas energéticas Ademas activa nuestros propios aceites, activa la hidratacion natural y ayuda a la regeneracion, y el agua es un elemento que actua como una esponjita, absorbe la informacion, de aquí los estudios de masaru emoto, como el agua responde a la informacion, entonces al mezclar la sal que ha hecho una limpieza de todo eso que queremos liberar de nuestro cuerpo fisico pero tambien energetico el agua va a copiar la informacion permitiendo que todo respire mejor puedes visualizar en este proceso cómo tu cuerpo físico se purifica y se renueva, como la tierra después de la lluvia.
La Alimentación Consciente: Todo lo que ponemos en nuestro cuerpo físico proviene de la naturaleza. Dedica tiempo a preparar tus alimentos de manera consciente, eligiendo productos naturales, frescos de temporada Agradece a la tierra por los alimentos que te sostienen, y come despacio, sintiendo cómo cada bocado nutre tu cuerpo. La conexión consciente con la comida es una manera de honrar tanto tu cuerpo como la tierra que lo alimenta.
Movimiento: ya sea por medio de la danza, el yoga o cualquier practica que nos permita estar en presencia, con movimientos conscientes, intencionados sentir nuestro cuerpo, conectar con el.
Recordemos que El cuerpo físico es nuestro templo, gracias a el podemos movernos en esta realidad y vivir las experiencias que enriquecen nuestra alma es muy importante cuidar de el con respeto y amor recordando nuestros ciclos naturales de regeneración, crecimiento y descanso.
Al honrar nuestro cuerpo físico, reconocemos la sacralidad de estar vivos, de caminar sobre la tierra, de respirar su aire y de nutrirnos con sus frutos. Esta relación armoniosa es fundamental para alcanzar el bienestar integral y para avanzar en nuestro camino espiritual.