MAESTRO LANTO
El amado Maestro Ascendido Lanto sirvió, hace siglos, en el antiguo continente de Lemuria. Antes de que el continente se hundiera bajo las aguas del Océano Pacífico, a Lanto se le confió la tarea de trasladar una Llama Divina particular a un lugar seguro, capaz de resistir la fuerza de un cataclismo. Siguiendo sus instrucciones, Lanto llegó al Retiro Royal Teton, en Wyoming, Estados Unidos.
Antes de alcanzar la Ascensión, el amado Lanto pasó muchas encarnaciones en China. Allí aprendió y desarrolló en su mundo emocional la hermosa cualidad de la Reverencia por la Vida, expresión natural de la naturaleza oriental.
El señor Lanto encarnó en la antigua China como el Duque de Zhou, conocido como uno de los grandes hombres de Estado de la historia china, así como el arquitecto de la dinastía Zhou y el verdadero fundador de la tradición confuciana. Confucio tenía al Duque como su modelo y creía que su misión consistía en restablecer los principios y la cultura de la anterior era Zhou, de la que se enseñaba que había sido una Edad de Oro.
Lanto encarnó después como un gobernante de China en la época de Confucio (551 a. C. - 479 a. C.) y ha sostenido la Llama Amarilla de la Iluminación para el pueblo chino durante muchos siglos. En China, esta llama está afianzada en el Retiro de los Arcángeles Jofiel y Cristina, que está localizado en la China Central.
En octubre de 1966, en cooperación con el Dios y la Diosa Merú, el Consejo Kármico concedió a Lanto la dispensación para que una poderosa y trascendente Llama Dorada de Iluminación pulsara a 100 metros dentro de la atmósfera sobre colegios, universidades y escuelas de teología en América y en el mundo, cuyos estudiantes y facultades pudieran ser y fueran receptivos al conocimiento proveniente de esferas superiores. Cualquier estudiante de una institución de educación superior puede invocar su llama para que actúe en beneficio del cuerpo docente.
Lanto alcanzó la Ascensión alrededor del año 500 a. C. El amado Lanto aporta al Segundo Rayo no solo una gran Sabiduría e Iluminación, cualidades características de dicho Rayo, sino también su prolongado ímpetu en el uso de la Llama de la Precipitación y su profunda Reverencia por la Vida, una cualidad que la humanidad necesita con urgencia en estos tiempos.
Él ayudará enormemente a cada estudiante que lo invoque para acumular más BIEN más cualidades divinas en su mundo. Comprender la Reverencia por toda Vida constituye la verdadera Iluminación y permite a cada estudiante servir mejor a toda la Vida.
Después de su Ascensión, aceptó el puesto de Maestro Presidente del Consejo del Royal Teton y del Retiro mismo, para atraer al mundo occidental la llama de la ciencia, la tecnología, la cultura de la Madre y la reverencia por la vida, que él y Confucio habían patrocinado en el Lejano Oriente.
Maestro del núcleo ardiente de excelencia en el corazón del Rayo de la Sabiduría y, por lo mismo, devoto por excelencia de las azucenas de fuego blanco de la Madre Divina, Lanto sigue siendo el gurú de gurús, no solo para los chinos, a quienes desea ayudar a elevar una vez más la Llama de la Iluminación, sino también para todas las almas que comparten su amor por El Dorado, sendero que conduce hacia el Sol de los Budas y los Bodhisattvas bajo Sanat Kumara.
Hasta el 4 de julio de 1958, estuvo a cargo del Retiro Teton. Renunció a este cargo para convertirse en el Chohán del Segundo Rayo. El amado Confucio es ahora el Jerarca del Retiro Teton.
Lanto informó a los estudiantes:
«Durante siglos he enseñado la Reverencia por la Vida, y cuando esa reverencia se vuelve lo suficientemente grande, la Ciencia de la Precipitación se vuelve fácil, porque dicha reverencia es impersonal y permite amar a toda la vida de manera impersonal, armoniosa y equitativa. No existen núcleos de egoísmo que impidan la liberación del bien contenido en su Cuerpo Causal para la bendición de toda vida aprisionada en cualquier lugar.
Esta es la Enseñanza más grande que existe en este mundo; la comprensión más elevada y la Ley Espiritual más importante de este universo. Aprendan a reverenciar la Vida y, cuando lo hagan, no tendrán prisa, no se amargarán ni se angustiarán. Entonces accederán a la forma de Vida Llena de Gracia, que es la del Maestro Ascendido Saint Germain».
FUENTES
Prophet, Elizabeth Clare. Los Señores de los Siete Rayos. Sus vidas, sus obras y sus enseñanzas
ADK LUK. La ley de la vida II