MAESTRA LADY NADA
Lady Nada significa “la Voz del Silencio” y también representa el retroceso de la personalidad hacia la insignificancia, permitiendo así la manifestación del Ser Crístico.
Lady Nada es una Mensajera del Señor Merú y recibió entrenamiento en Su Retiro. Es un Ser del Tercer Rayo y ha contribuido al desarrollo y culminación de numerosas civilizaciones mucho antes de realizar su Ascensión. Trabajó junto a Saint Germain en la civilización que existió hace setenta mil años en el Sahara, así como en muchas otras posteriores. También lo apoyó cuando él inició por primera vez la Enseñanza del “I AM”.
En la Atlántida, Lady Nada vivía en el Templo que representaba el Amor Divino, ubicado donde actualmente se encuentra New Bedford. Desde allí se dirigía la sanación mediante el Amor y el uso de Rayos de Luz hacia quienes la necesitaban y podían aceptarla, sin importar en qué lugar de la Tierra se encontraran.
Ese Templo estaba diseñado con la forma de una rosa, siendo cada pétalo un salón. Según estas enseñanzas, todavía permanece en los éteres.
Fue también una sacerdotisa de alto nivel en los templos de Isis y recibió su entrenamiento en la maestría a través de varias encarnaciones desde esa escuela de misterio altamente evolucionada.
Como María Magdalena, símbolo de un amor espiritual, que no está basado en condiciones y que es libre, encarnó con su amada alma gemela Jesús para sostenerlo y apoyarlo mientras Él desempeñaba su Sagrada Misión
En la India se la conoce también por el nombre de Lakshmi o Luz Divina, por lo que debemos encomendarle todos nuestros asuntos para ver el amor y la prosperidad manifestados en nuestra vida de una forma extraordinaria.
En su última encarnación sobre la Tierra, cuando aún era una niña, Lady Nada recibió entrenamiento para desarrollar el Amor Divino.
Era la menor de una familia numerosa y adinerada. Todos sus miembros poseían talentos destacados, excepto ella, quien sentía no poseer ninguno. Esa sensación de insuficiencia cambió una noche, cuando se le apareció una hermosa Dama vestida de color rosa.
Este Ser comenzó a enseñarle cómo trabajar con la naturaleza: primero con las flores y los pájaros, mostrándole cómo irradiarles amor mediante un Rayo de Luz desde su corazón, al cual ellos respondían. Este entrenamiento, basado en el ritmo de la naturaleza, se prolongó durante varios años.
Nada notó que, cada vez que aquel amoroso Ser aparecía, el ambiente se llenaba de fragancia de rosas y música. Un día, el Gran Ser le reveló que Su Nombre era Caridad y le explicó cómo podía prestar servicio vertiendo Amor desde su corazón hacia los corazones de sus familiares mientras dormían, sin que ellos lo supieran.
De esta manera, los talentos de sus familiares fueron fortalecidos y expandidos, convirtiéndose en bendiciones para la humanidad a través de la música, el arte y la poesía. Así fue como Lady Nada se convirtió en un “ser desprendido”.
Con el tiempo, sus hermanas se casaron y ella permaneció sola en el hogar. Entonces, el Ser Caridad le informó que estaba preparada para ingresar a las actividades de un Retiro espiritual y que sería visitada por el Jerarca, momento en el cual su asociación con Ella llegaría a su fin.
Tiempo después apareció Serapis Bey, quien le explicó los requerimientos de su entrenamiento. Debía cortar toda conexión con su familia, ingresar a una sección del Retiro y atravesar ciertas iniciaciones antes de entrar al Retiro de Luxor, donde serviría ayudando a otros a liberar sus talentos y realizar su Plan Divino, requisito necesario antes de alcanzar la Ascensión.
Lady Nada ingresó a esta sección del Retiro. Su entrenamiento consistía principalmente en armonizar pequeños grupos cuyos integrantes encontraban muy difícil convivir entre sí. Pasó por una disciplina severa y atravesó momentos difíciles tratando de mantener la armonía en medio de fricciones y distintas manifestaciones de las cualidades humanas.
Finalmente logró dominarlas y comprendió que, dentro de su propia Luz, tanto en su interior como a su alrededor, se encontraban todas las cosas que necesitaba.
Posteriormente fue admitida en el Retiro de Luxor, donde prestó servicio durante varios siglos antes de realizar su Ascensión, hace aproximadamente dos mil setecientos años. Recibió ayuda del Gran Director Divino en el momento de ascender.
El servicio de Lady Nada consiste en amplificar el bien y los talentos en los demás, vertiendo Amor sobre la Llama presente en sus corazones, magnetizando y ayudando a manifestar el Plan Divino de cada corriente de vida. Actualmente ofrece ese mismo servicio a los estudiantes espirituales.
Lady Nada posee cierta Autoridad Cósmica para la nueva era. La sanación constituye una de Sus principales actividades y servicios a la humanidad. Es uno de los Seres encargados de dirigir la sanación hacia la Tierra.
Ella afirmó que muchas personas presentan anomalías físicas en las funciones de su cuerpo sin ser plenamente conscientes de ello. También ofreció ayuda a quienes la invoquen para corregir hábitos negativos, deseos por alimentos inadecuados, bebidas, tabaquismo y otras conductas perjudiciales. Según estas enseñanzas, la invocación o decreto le concede permiso para intervenir en dichas condiciones.
Asimismo, ayuda en asuntos legales y presta servicio en actividades relacionadas con la precipitación espiritual para los estudiantes del Sendero. También dirige corrientes magnéticas provenientes del Gran Sol Central.
Se enseña que puede ser invocada para cubrir la atmósfera con Su Llama Rosa y prevenir las heladas. Del mismo modo, cuando una persona se encuentra expuesta al frío, puede envolverse en Su Llama Rosa para evitar sentirlo.
Lady Nada es miembro del Tribunal Kármico y representa al Tercer Rayo dentro de esa Junta. Recientemente asumió también el cargo de Chohan del Sexto Rayo el Rayo Oro-Rubí, en los planos materiales vendría a ser de color anaranjado, resultado de la combinación de la Llama Dorada y la Llama Rosa dentro de tu Cristo Interno; es la que sostiene para tu corriente de vida todo el Misticismo, Providencia, Gracia y Suministro de Dios, así como la Paz y la tranquilidad.
FUENTES
A.D.K LUK, La ley de la vida libro II