ARCÁNGEL ZADKIEL Y ARCÁNGELINA AMATISTA
El amado Zadkiel es el Arcángel a cargo del Fuego Violeta de Invocación y Transmutación. Representa el Séptimo Rayo.
El Fuego Violeta permite transmutar el karma sin dolor, evitando sufrimientos innecesarios. No hay razón para temer a este Fuego Violeta, ya que únicamente disuelve y transmuta la energía mal calificada mediante pensamiento, sentimiento, palabra o acción.
Cuando se utiliza con sinceridad, produce felicidad, optimismo y ligereza, pues el karma acumulado constituye un verdadero peso y una gran presión. En algún momento, todo ese karma debe ser disuelto y transmutado nuevamente en Perfección.
Al ser invocada, la Llama Violeta resplandece alrededor de la sustancia electrónica que compone todo ser vivo, incluidos los llamados objetos inanimados. Cambia la acción vibratoria acelerando el movimiento de los electrones que forman los átomos, disolviendo las sombras contenidas en ellos y permitiendo que la Luz Pura se expanda, tal como Dios lo dispuso.
El Complemento Divino del Arcángel Zadkiel es la Santa Amatista y, cuando se les invoca para que el Fuego Violeta fluya por cada parte del ser y del entorno, Sus Ángeles del Fuego Violeta acuden inmediatamente a responder ese llamado.
Ningún ser humano puede experimentar la plenitud de la Perfección Divina ni en la Tierra ni después de la llamada muerte, hasta que toda su creación humana —es decir, todo mal uso de la Vida en pensamientos, sentimientos, acciones y recuerdos— haya sido completamente eliminada.
¡Qué afortunado es conocer este Fuego Violeta, la Herramienta Divina capaz de prestar este servicio con rapidez! Sin embargo, no actúa por sí solo; requiere la invocación sincera al Maestro Ascendido Saint Germain, al Arcángel Zadkiel, a la amada Amatista y a los Ángeles del Fuego Violeta.
CUANTO MÁS APLIQUEN ESTE FUEGO VIOLETA A TRAVÉS DE USTEDES, MÁS RÁPIDAMENTE SERÁN LIBRES.
Cuando floreció la cultura atlante y Seres Cósmicos, Arcángeles y Ángeles caminaban entre los seres humanos, existía una «Orden Blanca» formada por corrientes de vida no ascendidas que amaban y servían a Dios y a Sus Santos Mensajeros.
Entre ellos se encontraban los sacerdotes y sacerdotisas de la Orden del Señor Zadkiel. El actual Chohán del Séptimo Rayo, el Maestro Ascendido Saint Germain, fue uno de esos sacerdotes.
El hermoso Templo Etérico del Señor Zadkiel y Santa Amatista —el Templo de la Purificación por el Fuego Violeta— se encuentra actualmente sobre la isla de Cuba. En otro tiempo fue un poderoso foco sobre la superficie terrestre y, algún día, volverá a manifestarse físicamente para que la humanidad pueda bañarse en la Radiación del Fuego Violeta.
El amado Arcángel Zadkiel se dirigió a los estudiantes de la siguiente manera:
«De nuevo llegamos al final de un ciclo de dos mil años. LA LEY HA DICHO QUE ESTE ES EL CICLO FINAL. Con este propósito, todos estamos derramando la presión de nuestra Luz y de nuestras Llamas, deseando recibir ayuda.
Es mejor invocar la Llama Violeta diariamente, aunque sea por períodos cortos, pero de manera rítmica. Reserven un tiempo ininterrumpido —mañana, mediodía y noche— para invocar esta Llama, pidiéndole que arda a través de ustedes y a su alrededor, expandiéndose hacia su mundo.
Permitan que ese Fuego Violeta arda en su cuerpo físico y alrededor de él, especialmente a través de su estructura cerebral y de sus cuerpos etérico, mental y emocional, ordenándole que transmute los sentimientos duros e implacables.
Esos sentimientos son la causa y el núcleo de la mayoría de sus angustias.
Permitan que sean reemplazados por sentimientos de gratitud, alegría y receptividad, los cuales abren el mundo a la Bondad de Dios y se convierten en un poderoso imán para atraer todo el bien que Dios desea otorgarles.»
La Arcángelina Santa Amatista nos dice:
«Sin la Llama Violeta, amados, la Tierra no existiría hoy. Sin el pleno poder de la Llama Violeta, tampoco existiría la humanidad.
CUANTO MÁS NOS LLAMEN POR ESTA LLAMA VIOLETA Y MÁS MAGNETICEN SU PRESENCIA, MAYOR OPORTUNIDAD TENDREMOS DE ACCEDER AL ALMACÉN CÓSMICO PARA CANALIZAR ESE FUEGO VIOLETA A TRAVÉS DE USTEDES.
Esta es una Verdad Eterna, una de esas verdades que deben repetirse constantemente, porque el ser exterior, bendito y sincero, se encuentra agobiado no solo por su propio karma, sino también por el karma de quienes lo rodean.
Sepan que, en los Reinos más allá de la llamada muerte, es el magnífico poder del Fuego Violeta el que brinda ayuda a cada alma. Es también ese Poder del Fuego Violeta el que la Madre María atrae para permitir que muchos hijos de la Tierra encarnen con mucho menos karma.
¡Ahora, en el Nombre de Dios, acepten la plenitud de esa Llama Violeta! ¡Tráiganla nuevamente a la órbita de sus propios mundos como el Amor de Dios, como la Luz de Dios y como la Maestría de Dios!
Les pido que lo hagan AHORA.»