Sirenas y Tritones:

Las sirenas y los tritones son una especie de la raza humana adaptada al hábitat acuático. Se trata de una subespecie anfibia, dotada de una cola en lugar de extremidades inferiores, lo que les permite desplazarse con facilidad por las profundidades de los océanos.

Por lo tanto, no son seres mitológicos como muchas veces nos contaron, sino entidades que existen desde tiempos muy remotos.

La primera forma de vida que se implanta en un planeta se establece en la Tierra Interna. Cuando la atmósfera de la superficie alcanza las condiciones adecuadas, comienzan a desarrollarse otros formatos de vida: primero en los océanos y posteriormente sobre la superficie terrestre.

Todo este proceso evolutivo requiere millones de años.

El ser encargado de implantar el ADN kadmónico humano en diferentes tipos de razas es Toranke genetista de la fuente.

Al igual que ocurre con los seres humanos en la Tierra, dentro de esta especie acuática existen individuos de distintas características evolutivas. Algunos fueron puestos en evolución hace aproximadamente 14 millones de años, mientras que otros llegaron con una misión de servicio.

Dentro de esta raza encontramos a las sirenas y a los tritones.

Las sirenas de Antares, Andrómeda y Sirio

Las más evolucionadas, aquellas que llegaron con una misión específica, provienen de Antares, considerado el planeta espiritualmente más evolucionado. También existen grupos procedentes de Andrómeda y Sirio, que se establecieron en bases intraoceánicas ubicadas frente a las costas de Estados Unidos y Brasil.

Son las típicas sirenas representadas en libros y relatos: rubias, de piel clara y gran belleza. Al provenir de planetas altamente evolucionados, presentan una apariencia Aria. Se sostiene que cuanto más evolucionada es una raza, más claros son su cabello, sus ojos y su piel, debido a una transición que va desde el estado inicial asociado al carbón —oscuro y denso— hacia estados cristalinos o diamantinos.

Esta sería la explicación de la apariencia atribuida a los ángeles y, en este caso, a las sirenas.

Al igual que los delfines, las sirenas llegaron con la misión de asistir a la humanidad en su proceso de ascensión y lo hacen a través de su canto, calibrando las aguas del planeta y armonizando el campo etérico terrestre.

Físicamente, poseen una piel suave y sedosa. Sus escamas, a través de las cuales respiran bajo el agua, presentan tonalidades verde marino con reflejos tornasolados.

Su alimentación se basa en pequeños peces, plancton y algas.

La comunicación entre ellas se realiza de forma telepática.

Aunque viven establecidas en el fondo oceánico, pueden ascender a la superficie y respirar perfectamente, al igual que los seres humanos.

En ocasiones, pueden manifestarse ante algunos pescadores como una forma de reconocimiento hacia quienes practican una pesca prudente, armónica y sostenible con el entorno marino.

La expectativa de vida de una sirena es de aproximadamente 150 años.

Cuando se acerca el momento de su transición, emiten una intensa luz entre veinte minutos y veinte horas antes de abandonar el cuerpo físico.

Esta luminiscencia atrae a los peces de su entorno, que consumen el cuerpo físico, permitiendo así que el alma complete su proceso de liberación y continúe su camino evolutivo.

FUENTES

ANDREA BARNABE EN EL CANAL DE YOUTUBE DE NATY FAVIANO- SIRENAS